Taminango

Taminango, corazón campesino de Nariño, se levanta a más de 1.500 metros de altura, donde el clima templado y la montaña regalan condiciones únicas para el café. Sus familias campesinas, guardianas de parcelas de apenas una o dos hectáreas, cultivan con paciencia y tradición no solo café, sino también maíz, fríjol y tomate, sosteniendo su vida desde la tierra.

Aquí, el terruño nariñense se convierte en esencia: la altitud, el sol y la lluvia moderada brindan granos dulces, limpios y complejos. Cada cosecha es un reflejo de la unión entre comunidad y naturaleza, haciendo de Taminango un territorio relevante para el café de origen y calidad.